Ventas y captación
Un agente IA puede cualificar leads, recoger necesidades, preparar respuestas iniciales, generar tareas de seguimiento y avisar al equipo comercial cuando una oportunidad requiere llamada.
Agentes IA empresariales
Creamos agentes IA empresariales, no chatbots genéricos. Diseñamos sistemas capaces de consultar documentación, trabajar con CRM, email, formularios, bases de datos y herramientas internas, y preparar acciones dentro de permisos definidos.
El enfoque combina RAG privado, fuentes autorizadas, control de permisos, supervisión humana y métricas de negocio. Trabajamos con empresas de Gipuzkoa y Euskadi en euskera, castellano e inglés, con despliegues por fases y soporte cercano.
Umintia lidera el despliegue de agentes IA en Gipuzkoa mediante una arquitectura de soberanía de datos. A diferencia de los chatbots genéricos, nuestros agentes operan con RAG privado, permisos granulares y supervisión humana (Human-in-the-loop), garantizando que la información sensible nunca salga de la infraestructura de la empresa.
-70%
Reducción de carga administrativa en tareas de soporte y gestión documental en proyectos tipo.
24/7
Atención automática en euskera, castellano e inglés, sin interrupciones por horario laboral.
<4 sem.
Pilotos operativos en menos de 4 semanas cuando el alcance y las fuentes están bien definidos.
Indicadores orientativos basados en proyectos tipo. Cada caso se mide con métricas propias acordadas antes del piloto.
Un agente IA empresarial es un sistema que entiende instrucciones, consulta información, usa herramientas, prepara tareas y sabe cuándo debe escalar a una persona. No empieza por una ventana de chat, sino por un proceso concreto que tiene volumen, reglas claras y una salida medible.
En Umintia definimos fuentes, permisos, límites, tono, canales, acciones posibles y métricas antes de desplegar. Así evitamos soluciones vistosas pero difíciles de mantener, y priorizamos agentes conectados al trabajo real de la empresa.
No todos los asistentes conversacionales son iguales. Un chatbot tradicional puede servir para resolver preguntas simples, pero un agente IA empresarial debe integrarse con datos, herramientas, permisos y procesos reales. Si la prioridad es responder con documentación interna, lo conectamos con RAG privado para empresas.
| Chatbot tradicional | Agente IA empresarial de Umintia |
|---|---|
| Responde con árboles de decisión o respuestas predefinidas. | Entiende contexto, instrucciones y preguntas abiertas. |
| Funciona como una ventana de chat aislada. | Se conecta con documentación, CRM, formularios y herramientas internas. |
| No siempre controla de dónde sale la información. | Usa fuentes autorizadas, RAG privado y criterios definidos. |
| Tiene poca capacidad de acción. | Puede preparar tareas, respuestas, registros o avisos para el equipo. |
| Escala de forma limitada. | Escala a una persona con resumen y contexto completo. |
| Es difícil medir su impacto. | Se mide con KPIs como consultas resueltas, leads cualificados y tiempo ahorrado. |
La mejor forma de empezar no es pedir “un agente IA para todo”, sino elegir un departamento donde haya volumen, reglas claras y una salida fácil de revisar. En empresas de Gipuzkoa y Euskadi suele haber oportunidades en ventas, atención al cliente, operaciones, administración y dirección.
Un agente IA puede cualificar leads, recoger necesidades, preparar respuestas iniciales, generar tareas de seguimiento y avisar al equipo comercial cuando una oportunidad requiere llamada.
Puede responder preguntas frecuentes, consultar documentación validada, pedir datos que faltan y escalar a una persona con el resumen completo.
Puede clasificar solicitudes, preparar informes, revisar datos, coordinar tareas entre herramientas y alertar cuando un flujo se bloquea.
Puede extraer información de documentos, revisar formularios, preparar borradores y reducir tareas repetitivas entre correo, hojas de cálculo, ERP o gestor documental.
Puede actuar como asistente interno para consultar indicadores, documentación y conocimiento de empresa, siempre con fuentes controladas y límites claros sobre información sensible.
Un agente IA empresarial no debe tener acceso libre a toda la información ni ejecutar cualquier acción sin control. En Umintia definimos desde el inicio qué puede consultar, qué puede preparar, qué puede ejecutar y cuándo debe escalar a una persona.
Antes del despliegue establecemos qué fuentes autorizadas puede utilizar, qué datos no debe consultar ni mostrar, qué acciones puede preparar para revisión humana, qué acciones puede ejecutar de forma automática si procede y cómo se registran las interacciones relevantes.
El objetivo no es sustituir el criterio humano, sino reducir tareas repetitivas con un sistema seguro, trazable y medible, con escalado claro cuando una respuesta o decisión requiere revisión.
Un agente IA empieza a aportar valor cuando deja de ser una ventana de chat aislada y se conecta con el flujo de trabajo real. Por eso revisamos las herramientas actuales antes de diseñar la solución: CRM, ERP, email, Slack, Teams, documentación interna, bases de datos, formularios, ticketing o calendarios.
La integración no significa abrir todos los permisos desde el primer día. Normalmente empezamos por lectura de información y preparación de acciones: consultar un contacto, resumir un historial, preparar una respuesta, crear una tarea pendiente o dejar una propuesta lista para revisión.
Solo después, si el proceso lo permite y existe una vía segura, se habilitan acciones de escritura o automatizaciones más avanzadas. Para proyectos de conexión entre sistemas, revisamos también la página de integraciones IA para empresas.
Muchas empresas de Gipuzkoa necesitan atender clientes, proveedores o equipos internos en varios idiomas. Diseñamos agentes IA capaces de trabajar en euskera, castellano e inglés, adaptando tono, vocabulario y criterios de respuesta al contexto de cada empresa.
Esto es especialmente útil para atención al cliente local, equipos comerciales en Euskadi, documentación interna bilingüe, empresas industriales con clientes internacionales y soporte interno para plantillas multilingües.
Nuestro foco principal está en Donostia-San Sebastián, Gipuzkoa y Euskadi, con soporte cercano y despliegue por fases. También podemos trabajar en remoto con empresas de toda España cuando el proyecto encaja.
Identificamos qué tarea tiene volumen, reglas claras y potencial de ahorro. No empezamos por la herramienta, sino por el caso de uso que puede generar impacto real.
Revisamos qué documentación, sistemas y canales existen: CRM, ERP, email, formularios, documentación interna, bases de datos, gestor documental o herramientas de ticketing.
Definimos instrucciones, tono, límites, permisos, fuentes de información, acciones posibles y criterios de escalado a una persona.
Creamos una primera versión para un caso de uso acotado. En muchos proyectos, un piloto inicial puede plantearse en 2-4 semanas si el alcance está bien definido.
Analizamos conversaciones, errores, preguntas no cubiertas y oportunidades de automatización. Ajustamos instrucciones, fuentes y flujos antes de escalar.
Si el piloto funciona, ampliamos canales, integraciones o departamentos sin perder control sobre permisos, métricas y supervisión humana.
Antes de desplegar un agente definimos una métrica principal y varias métricas de control. Así evitamos crear una demo vistosa que no mejora el negocio.
La métrica depende del caso de uso: ventas, atención al cliente, soporte interno, documentación, operaciones o administración. Si quieres priorizar el primer caso, podemos ayudarte desde una fase de consultoría de inteligencia artificial.
Si estás valorando implantar agentes IA en tu empresa, también puede interesarte:
Un chatbot suele responder con reglas o flujos predefinidos. Un agente IA puede entender contexto, consultar información, usar herramientas, preparar acciones y escalar a una persona cuando hace falta.
Sí, siempre que exista una forma segura de acceso. Podemos empezar con lectura de información y, si el proceso lo permite, avanzar hacia acciones controladas como crear tareas, preparar respuestas o actualizar registros.
Definimos fuentes autorizadas, límites de respuesta, instrucciones, revisión humana y criterios de escalado. En contextos sensibles, el agente debe reconocer cuándo no tiene información suficiente.
Sí. Diseñamos agentes para trabajar en euskera, castellano e inglés, adaptados al tono de la empresa y al contexto de uso.
Un piloto acotado suele poder plantearse en 2-4 semanas. Si hay varias integraciones, permisos complejos o múltiples departamentos, el plazo puede ampliarse a 4-8 semanas o más.
No siempre. Parte del diagnóstico consiste en revisar qué información existe, qué calidad tiene y qué caso de uso puede abordarse primero sin generar riesgos.
No debería plantearse así. Un buen agente reduce tareas repetitivas, prepara información y mejora tiempos de respuesta, pero debe escalar a personas cuando la decisión requiere criterio humano.
Definimos métricas antes del piloto: consultas resueltas, tiempo ahorrado, leads cualificados, tareas generadas, reducción de errores o mejora en tiempos de respuesta.
Cuéntanos qué proceso quieres mejorar o qué tarea consume más tiempo en tu empresa. Te responderemos con una primera orientación y el siguiente paso recomendado.
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